


Clínica Santa María
La Clínica Santa María, ubicada en Santiago de Chile, abrió sus puertas el 16 de octubre de 1939.
Fue fundada por un grupo de médicos y empresarios visionarios que compartían un propósito claro: entregar una atención médica de excelencia, centrada en las personas y en la calidad del servicio.
Desde entonces, la clínica ha crecido sin perder su esencia. A lo largo de los años ha vivido múltiples expansiones y modernizaciones, consolidándose como una de las instituciones de salud privada más reconocidas del país.
Especialidades Médicas
En la Clínica Santa María se ofrece una atención integral que abarca prácticamente todas las áreas de la medicina.
Entre sus especialidades destacan:
- Cardiología
- Cirugía General
- Cirugía Plástica y Reparadora
- Dermatología
- Endocrinología
- Gastroenterología
- Ginecología y Obstetricia
- Neurología
- Oncología
- Ortopedia y Traumatología
- Otorrinolaringología
- Pediatría
- Psiquiatría y Salud Mental
- Urología
Además, cuenta con unidades altamente especializadas, como el Centro del Corazón, el Centro de Oncología y el Centro de Cirugía Robótica, donde la tecnología y la experiencia médica se combinan para brindar tratamientos de vanguardia.
Reconocimientos y Prestigio
A lo largo de su historia, la Clínica Santa María ha sido reconocida por su calidad asistencial, innovación tecnológica y compromiso con la seguridad del paciente.
Ha obtenido diversas acreditaciones y se ha posicionado como un referente en tratamientos y procedimientos médicos avanzados.
Entre sus hitos más relevantes se encuentra la inauguración de la primera Unidad Coronaria Privada de Chile en 1966, un paso pionero que marcó un antes y un después en la atención cardiovascular del país.
Hoy continúa incorporando tecnología de última generación en cirugía, diagnóstico y monitoreo clínico, reafirmando su liderazgo en el ámbito de la salud privada.
Centro Formador de Residentes
Más allá de su labor asistencial, la Clínica Santa María también cumple una misión formadora.
Es centro de enseñanza para médicos residentes de diversas especialidades, quienes reciben formación teórica y práctica bajo la guía de profesionales con amplia experiencia.
Este rol docente refuerza su compromiso con la educación médica continua y con el desarrollo de nuevas generaciones de especialistas.
Así, la clínica no solo ofrece atención médica de excelencia, sino que también contribuye activamente al progreso de la medicina chilena y al fortalecimiento del sistema de salud del país.